domingo, 29 de mayo de 2011

Los usos y costumbres sociales como parte de una comunidad.

Entendemos por costumbre a las prácticas sociales reiteradas, uniformes, del grupo social. Usualmente las leyes son codificadas de manera que concuerden con las costumbres de la sociedad que rigen. En la vida de una sociedad
pueden identificarse diferentes patrones culturales, o sea, formas de comportamiento, ritos y tradiciones, así como diversas maneras de valorar ciertas actuaciones de las personas como buenas y otras como malas. Estos patrones van desde los aspectos más formales de políticas y normas de conductas, hasta las expresiones más espontáneas de todas las personas que integran la sociedad. Toda convivencia humana genera una cultura. Puede decirse que la cultura es una creación esencialmente humana, producto de la existencia social de los hombres; más aún, es el resultado de los más altos niveles espirituales, expresión de valores y creencias, de ideales y anhelos, de ilusiones y utopías, que pueden expresarse popularmente en tradiciones y costumbres, pero también en maneras más refinadas como el arte y la ciencia, el derecho y la religión. La cultura se constituye en las formas de vida aceptadas y legitimadas por la sociedad; además, es permanencia de elementos valiosos que nos unen en sociedad, por lo que puede afirmarse que la cultura, la tradición y el cambio, son elementos esenciales a la vida de los hombres.
Cuando el individuo pertenece a una comunidad se identifica con ella en virtud de que su vida está edificada sobre los usos y costumbres, ya que desde que se comenzó a formar se le inculcan, es decir, se cumple la función de sociabilizar a los individuos, generándose con ello el proceso de adaptación a la comunidad

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